El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, aseguró que las acciones del gobierno federal serán suficientes para convencer a Standard & Poor’s de regresar a estable la perspectiva de la calificación de S&P a México. El funcionario se refirió así al ajuste que la agencia anunció el martes pasado.
S&P mantuvo la calificación de la deuda soberana de México en BBB, aún dentro del grado de inversión. Sin embargo, cambió la perspectiva de estable a negativa, lo que implica una posible rebaja en los próximos 24 meses.
La agencia explicó que el lento crecimiento económico del país, las restricciones presupuestarias y la materialización de pasivos contingentes podrían llevar a una consolidación fiscal muy gradual. Advirtió que podría rebajar la calificación crediticia de México si el país no reduce sus déficits fiscales de manera oportuna.
Amador Zamora afirmó que la prioridad del gobierno es comunicar a los mercados, inversionistas y analistas el compromiso con finanzas públicas sostenibles en el largo plazo. Destacó que la reducción del déficit público el año pasado fue la más importante en décadas.
Esa brecha entre ingresos y gastos pasó de 5.8 por ciento del producto interno bruto en 2024 a 4.3 por ciento en 2025. El secretario sostuvo que el conjunto de acciones que realiza el gobierno será suficiente para convencer a S&P de regresar la perspectiva a su estado original.
La calificación de S&P a México también considera el peso de los apoyos a Petróleos Mexicanos. La agencia señaló que los malos resultados operativos de la petrolera agravan aún más la rigidez fiscal del país.
Amador Zamora defendió que el año pasado se dio la reducción más importante en la deuda de la empresa pública en dos décadas. Reveló que solo en 2025 se ejercieron 193 mil millones de pesos del vehículo financiero de Banobras destinado a Pemex.
Dicho fideicomiso cuenta con una bolsa total de 250 mil millones de pesos. El secretario detalló que ya se han ocupado 193 mil millones de esos recursos para soportar a la empresa productiva del Estado.
El funcionario reiteró que el gobierno impulsa el crecimiento a través de un plan de inversión en infraestructura con participación privada. El objetivo, dijo, es “emocionar a la inversión privada” para inyectar recursos a sectores estratégicos.
Entre las áreas prioritarias se encuentran la expansión de la red energética, trenes y carreteras. Amador Zamora apuntó que Nacional Financiera agotó en menos de un año el stock de garantías previsto para el Plan México.
La calificación de S&P a México se mantiene en monitoreo constante por parte de inversionistas y analistas internacionales. La decisión final dependerá de la evolución del déficit fiscal y del manejo de los pasivos contingentes como Pemex.
El secretario insistió en que el gobierno está comprometido con la disciplina fiscal. No obstante, la agencia advirtió que el bajo crecimiento económico hace más compleja la reducción del déficit público.
Las próximas evaluaciones de S&P serán clave para determinar si México logra revertir la perspectiva negativa. Mientras tanto, Hacienda mantiene su estrategia de comunicación con los mercados y de estímulo a la inversión privada.
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