OJO VISOR
Jacinto López Cruz
Cobijado bajo la sombra del cuestionado Senador de la República y ex-gobernador de la entidad, Adán Augusto López Hernández, quien es investigado por el gobierno de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el crimen organizado (La Barredora), y una red de tráfico del huachicol fiscal, el ahora magistrado de la Sala Regional en Tabasco del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, Ricardo León Caraveo, que pretende erigirse en un paladín de la justicia, le ha dado por cuestionar a sus pares de esa misma sala, argumentando que todos son corruptos, y que el único honorable y decente es él, sin voltear a ver su propia cola y su pasado y como fue escalando en la función pública.
A Ricardo León Caraveo lo une una entrañable amistad con el exgobernador de Tabasco, desde que ambos estudiaron en la escuela de derecho, aunque desde que se hiciera público la creación del grupo delincuencial La Barredora en el gobierno estatal que encabezó Adán Augusto López, ha tratado de desvincularse por todos los medios de esa relación, para no ser salpicado, pero no hay que olvidar que Ricardo fue funcionario público en el sexenio de Adán en calidad de Secretario Técnico y de Seguimiento Gubernamental, y que no hubiese podido ser presidente del Instituto Tabasqueño de Transparencia y Acceso a la Información Pública sin la anuencia del entonces gobernador, de tal manera que aunque trate de desligarse, todos los cargos públicos que ha logrado obtener desde 2019 hasta la fecha, es porque el ex-secretario de Gobernación lo ha apoyado para lograrlo, al grado que en 2022 siendo secretario de Gobernación lo quiso hacer comisionado del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública, y Protección de Datos Personales, pero en el Congreso de la Unión fue rebotado el nombre de León Caraveo, hasta que el 29 de enero de 2024, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó a propuesta del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, los nombramientos como magistrados y magistradas de las Salas Regionales del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, a diversas personas entre las que se encontraba Ricardo León Caraveo.
Es claro que a la propuesta del Senador de la República, Adán Augusto López Hernández, el presidente de la República incluyó el nombre de Ricardo León para que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión validara su nombramiento como magistrado, quien era un perfecto desconocido para AMLO, de allí que no puede salir con el cuento de que el cargo lo logró por sí solo, por sus propios méritos, no puede presumir de moralidad, de honestidad o decencia, no debía pretender convertirse en un supuesto adalid de la justicia Administrativa acusando a sus pares de ser corruptos, cuando también es corrupción recibir un “palancazo” de un alto funcionario público, en este caso del Senador Adán, para lograr su nombramiento como magistrado, que no solamente huele a corrupción, sino también a inmoralidad, cuando hay personas con mayor experiencia jurídica que laboran en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, que están haciendo méritos para ascender a los cargos más importantes, pero al carecer de un padrino político como lo tuvo Ricardo León, no han podido lograrlo, de tal manera que éste magistrado que se ha dedicado a escupir para arriba, no entiende que la saliva pronto le caerá en la cara, y será cuestionado acremente.
Con la anuencia de su padrino político Adán Augusto López que en el inicio de su sexenio como gobernador le permitió a su secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Hernán Bermúdez, la formación del grupo criminal La Barredora, por lo que existe la presunción de sus ligas con el crimen organizado, (por cierto Ricardo también mantenía una estrecha amistad con Hernán), una vez nombrado como magistrado aprobado por la Junta de Gobierno y Administración del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, mediante el acuerdo G/JGA/8/2024 de su sesión del 7 de febrero de 2024, dicha junta acordó
no mandar a Ricardo León a Pachuca como inicialmente se había establecido, sino que fue enviado a la Segunda Ponencia de la entonces Tercera Sala Regional de Occidente, con sede en Guadalajara, Jalisco, por lo que el magistrado con todo el poder, con el total respaldo de quien ya era aspirante a la candidatura presidencial, quiso llegar a imponerse, llegó a intentar marcar su territorio, realizando algunos ceses del personal, despidió a una secretaria de acuerdos, pero se topó con pared, fue reconvenido en su actitud, hasta que procedió a victimizarse, salió a denunciar que sus pares eran unos corruptos impuestos por los gobiernos de Calderón Hinojosa y Peña Nieto, que vendían la justicia al mejor postor, y que él como propuesta de la cuarta transformación, del presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque en realidad su propuesta fue de Adán, estaba siendo acosado, violentado, erigiéndose en un supuesto paladín de la justicia, que él si quería resolver los problemas planteados en expedientes, pero que le era impedido por estos magistrados que provenían del pasado.
Caraveo creía que provocaría un boomerang, que los magistrados serían despedidos o separados de sus cargos por haber sido electos en gobiernos pasados y que él como integrante de la cuarta transformación se consolidaría en su posición y de paso se elevaría su rango, pero no fue así, sino que se encontró con una instancia sólida que no le permitió hacer lo que le venía en gana, pues esa institución goza del prestigio de contar con gente profesional y de trayectoria jurisdiccional, por eso el magistrado ha optado por señalar de corruptos a los magistrados de la Sala Superior y a los de la Junta de Gobierno y Administración de ese tribunal, que fue documentando todas sus irregularidades, que hubiera dado paso a una sanción o destitución, pero optaron por tolerarlo, para demostrar que no hay venganza ante sus señalamientos.
Con lo que no contaba León Caraveo, es que todos sus actos estaban siendo documentados por la Junta de Gobierno y Administración a cargo de Guillermo Vals a quien denunció penalmente por no hacer caso de su queja pues no le asistía la razón; pues esta junta es la responsable de verificar el correcto funcionamiento de las Salas Regionales, ordinarias, auxiliares, especializadas o mixtas de ese tribunal.
Por ejemplo: al 29 de febrero de 2024, mes en que se adscribió al magistrado Ricardo León Caraveo a la Segunda Ponencia de la Tercera Sala Regional en Jalisco (12 de febrero de 2024), se observó de la información estadística obtenida del Sistema de Control y Seguimiento de Juicio, que tenía un inventario de mil 418 expedientes repartidos en tres magistrados, ponencia I, a cargo de María Teresa Martínez, 385; ponencia II, a cargo de Ricardo León Caraveo, 715, y ponencia III, a cargo de Georgina Ponce, 315 expedientes. Al uno de junio de 2025, al realizarse un análisis de la información estadística obtenido del mismo Sistema de Control y seguimiento de juicios, se advirtió que la Tercera Sala Regional en Jalisco, registró un inventario de total de mil 816 expedientes, repartidos entre tres magistrados, ponencia I, a cargo de Juan José de la Garza, 454; ponencia II, a cargo de Ricardo León Caraveo, mil 11, y ponencia III, a cargo de Luis Enrique Osuna, 351 expedientes.
Como fue verificado, la Segunda Ponencia de la Tercera Sala Regional en Jalisco, empezó en enero de 2024 con un inventario total de 694 expedientes y a partir de la adscripción del magistrado Ricardo León Caraveo, el inventario se fue incrementando hasta cerrar el 01 de junio de 2025 con un total de mil 11 expedientes, esto quiere decir, que durante la gestión de León Caraveo, hubo un incremento de 317 expedientes en el inventario de la ponencia a su cargo, lo que contrasta con los inventarios de las ponencias I y III, quienes empezaron en enero de 2024 con 379 y 314 expedientes, respectivamente, y registraron al 01 de junio de 2025 inventarios con 454 y 351 expedientes, denotando un ligero incremento en sus inventarios de 75 y 37 expedientes, que se justifica por las cargas de trabajo presentadas en la región y que contrasta con la ponencia II, de Caraveo, con un incremento sustancial de 317 expedientes, lo que indica que algo estaba pasando, que algo andaba mal.
Con el fin de constatar la existencia de diversas irregularidades relacionadas con la marcha o el buen funcionamiento jurisdiccional y administrativo de la Tercera Sala regional en Jalisco, se llevó a cabo una visita extraordinaria la cual se realizó los días 2 y 3 de abril de 2025, realizándose una revisión aleatoria a 61 expedientes del índice de la Segunda Ponencia, tramitados en la vía tradicional, detectándose diversas actuaciones firmadas por el Primer Secretario de dicha ponencia, en suplencia por ausencia del magistrado instructor Ricardo León Caraveo, los días. 08, 12, 13, 19, 20, 21, y 22 de marzo; 01, 02, 03, 05, 18, 23, 24, y 25 de abril; 03, 07, y 10 de mayo; 03, 05, y 07 de junio; 01 de julio, 01 y 23 de agosto; 02, 06 y 20 de septiembre; 04, 05, 14, 19, 22, y 25 de noviembre; 02, 03, 04, 0609, y 10 de diciembre de 2024; 02, 03, y 10 de enero de 2025; dejando en evidencia que el magistrado León Caraveo, se ausentó de sus labores en 42 días hábiles, sin que lo hubiera informado a la Junta de Gobierno y Administración, sin justificación alguna, lo que fue confirmado por los magistrados integrantes de las otras ponencias.
Hay una severa lista de irregularidades cometidas por León Caraveo que se sentía o se siente intocable, por lo que en esa visita extraordinaria también se revisó el acta de hechos levantada el 28 de marzo de 2025, en la que se hace constar que este magistrado retrasó la firma de un proyecto de sentencia generado en el expediente 6875/23-07-03.6 del índice de la Tercera Sala Regional, no obstante que este atendía a un cumplimiento de ejecutoria dictado en el Amparo Directo 134/2024 del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, cuya fecha de vencimiento era el 24 de marzo de 2025, y que si bien le fue remitido desde el 21 de marzo del mismo año, el magistrado lo devolvió hasta el 28 de ese mismo mes, generando un incumplimiento a un término impuesto a la sala por mandato del Poder Judicial de la Federación.
Ante la evidencia de que existían problemas en la colegiación de la Tercera Sala Regional en Jalisco, que deriva en la acumulación de cargas de trabajo excesivas, rezagos en los asuntos, y el deterioro en el clima laboral, de conflictos en la colegiación de los magistrados, era urgente corregirlos para un buen desempeño laboral, una debida productividad, y la prevalencia de un ambiente basado en el respeto a las personas, a las normas y a los principios éticos de ese tribunal, la Junta de Gobierno y Administración aprobó una rotación de varios magistrados, por lo Ricardo León Caraveo, fue enviado a la Segunda Ponencia de la Sala Regional en Tabasco, con sede en Villahermosa, lo que provocó serios reclamados de su parte, de que lo están enviando para ser asesinado en su tierra, porque mantiene serias diferencias con Alfredo Celorio, residente de la Sala Regional del Tribunal de Justicia Administrativa, a quien ha señalado de cometer irregularidades.
León Caraveo es considerado un traidor, un mezquino y desleal pues ha mordido la mano de los ex-gobernadores que lo beneficiaron con cargos públicos o que le dieron cargo a su difunto padre Eligio León Traconis. Como ejemplo Núñez, lo hizo procurador Fiscal, y en agradecimiento escribió oprobios en su contra; Roberto Madrazo, nombró magistrado del Tribunal de lo Contencioso Administrativo a su padre Eligio León y de corrupto no lo baja; Andrés Granier ratificó a su padre como magistrado, pero no le dio la presidencia, por lo que también es considerado por Ricardo como un corrupto.
Es tanta su fobia en contra de la corrupción que interpuso una demanda en contra de sus superiores, Guillermo Vals, Zulema Mosri, y Carlos Chaurand, en la delegación de la Fiscalía General de la República, pero bien que se cuida de no mencionar la corrupción que prevaleció en el gobierno de su padrino Adán Augusto López Hernández, donde surgió el grupo delincuencial La Barredora.
Es tanto su delirio de persecución, de que lo quieren asesinar por lo que ha denunciado que en su denuncia asentada en la Carpeta de Investigación FED-Tab-VHS-582/2026, solicitó le concedieran medidas cautelares para gozar de escoltas que la Fiscalía le aprobó, por lo que varias patrullas de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México a cargo de Omar García Harfuch y de la Guardia Nacional lo custodian, día y noche, seguridad que ni el mismo gobernador del estado posee. A ese nivel ha llegado su fobia, con tal de sorprender a la misma presidente de la República de que es un paladín de la justicia, de que él si lucha por combatir la corrupción, cuando ha sido un clásico vividor del presupuesto público que ningún beneficio le ha aportado a Tabasco.
Ni siquiera los agentes del Ministerio Público federal y estatal dedicados al combate de la delincuencia organizada, gozan de una protección, como la que tiene Ricardo León, con patrullas policiacas a su servicio, que deberían estar trabajando en el combate a la inseguridad en la entidad.

