El proyecto de un penal femenino en Tabasco y la reapertura de centros penitenciarios cerrados forman parte de la estrategia del gobierno estatal para atender la sobrepoblación en las cárceles de la entidad, informó la Secretaría de Gobierno.
Las autoridades estatales analizan la rehabilitación de los penales de Frontera y Balancán, instalaciones que permanecían fuera de operación y que podrían volver a funcionar para albergar a personas privadas de la libertad que actualmente se encuentran en centros con alta ocupación.
El secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, explicó que ambos inmuebles cuentan con infraestructura existente, por lo que los trabajos estarán enfocados principalmente en adecuaciones y rehabilitación para ponerlos nuevamente en funcionamiento en el corto plazo.
La medida busca reducir la presión que enfrenta el Centro de Reinserción Social del Estado de Tabasco (CRESET), ubicado en Villahermosa, donde la población penitenciaria ha aumentado de manera considerable durante los últimos años.
De acuerdo con autoridades estatales, la estrategia responde al incremento en el número de detenciones registradas durante la actual administración. Mientras que en periodos anteriores se reportaron menos de 200 detenciones, actualmente la cifra supera las 2 mil 500 personas aseguradas.
Además de la reapertura de los centros penitenciarios, el gobierno estatal analiza la creación del primer penal femenino en Tabasco, un proyecto que busca atender una demanda histórica relacionada con las condiciones de reclusión de las mujeres privadas de la libertad.
La propuesta contempla utilizar el penal de Huimanguillo como base para desarrollar un centro exclusivo para mujeres. Actualmente, Tabasco no cuenta con una prisión destinada únicamente a población femenil, situación que ha sido señalada en distintas ocasiones por organismos defensores de derechos humanos.
El complejo penitenciario de Huimanguillo cuenta con capacidad para albergar a cientos de internos y dispone de aproximadamente 75 hectáreas de terreno estatal que podrían utilizarse para futuras ampliaciones. Dentro del proyecto se contempla la construcción de nuevos módulos y espacios especializados para mujeres.
Las autoridades consideran que la creación de este centro permitiría mejorar las condiciones de reinserción social, brindar atención diferenciada y garantizar espacios adecuados para las internas, en cumplimiento de estándares nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.
Otro de los planteamientos en análisis es el eventual cierre del CRESET de Villahermosa en el futuro. De concretarse esta decisión, los terrenos podrían destinarse al desarrollo de nueva infraestructura penitenciaria, incluyendo instalaciones para población femenil.
La sobrepoblación penitenciaria se ha convertido en uno de los principales retos para el sistema de reinserción social de Tabasco. Datos oficiales indican que algunos centros han llegado a operar con niveles de ocupación que superan ampliamente su capacidad instalada.
Con estas acciones, el gobierno estatal busca fortalecer la infraestructura penitenciaria, mejorar las condiciones de internamiento y garantizar una distribución más equilibrada de la población privada de la libertad en los diferentes centros del estado.
Las autoridades señalaron que los estudios técnicos y las adecuaciones necesarias continuarán en las próximas semanas para definir los tiempos de ejecución de ambos proyectos, considerados prioritarios dentro de la estrategia de seguridad y reinserción social de Tabasco.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes en En Cambio Diario.

