TABASCO POLÍTICO
José Luis Gutiérrez Gutiérrez
[email protected]
Villahermosa Tab., a 17 de junio de 2026. Si bien es cierto, que “una golondrina no hace verano, como bien dice el refrán; empero, las renuncias de dos exfuncionarios de la presente administración, como fueron los casos del ex dos veces ex edil de Centro, Evaristo Hernández Cruz, y del ex candidato priista a la gubernatura y ex subsecretario de Gobierno y ex representante de Gobernación, Jesús Ali de la Torre (julio de 2025 y marzo del presente año), revelan que el partido en el gobierno tiene problemas internos agudos que pueden o, mejor dicho, ocasionar, si no se atienden a tiempo, que en las elecciones de 2027 pierdan la mayoría en la Cámara de Diputados y en las propias alcaldías.

A Hernández Cruz y Alí de la Torre podrá usted acusarlos de todo, menos de tontos e inexpertos. Ambos son políticos que ya no se cuecen al primer hervor.
Si dimitieron de sus encomiendas y de las responsabilidades asignadas por el mandatario estatal Javier May Rodríguez fue porque concluyeron que las expectativas políticas de Morena para el proceso intermedio que se avecina van a tener muchísimas dificultades para retener el número de curules y alcaldías que actualmente tiene -21 y 11-.
No solo va a ser complicadísimo que vuelvan a arrasar en las urnas como en el 2024, no nada más porque en las elecciones intermedias la votación no fluye con la misma fluidez que cuando se vota por la presidencia y por la gubernatura, si no capitalmente por la codicia desmedida de algunos presidentes municipales y por el puntual y manifiesto trabajo mediocre, gris y servil de la actual legislatura morenista, incluida la oposición, más los escándalos de corrupción que se han destapado a nivel nacional y estatal, que también van a tener sus costos políticos, tal y como acaba de ocurrir en Coahuila.
En donde prácticamente fueron electoralmente borrados.
Y, a todo esto agréguele las polarizaciones domésticas que se van a dar en la selección de los candidatos no solo a las presidencias municipales y diputaciones locales, sino las que también van a surgir en las disputas por las curules federales.
A ras de suelo, abajo, hay mucho descontento entre la militancia de Morena, que siguen siendo ninguneados por sus dirigentes nacional y choco que a la mera hora, los hacen a un lado, para darle a pasos a arribistas y oportunistas y en su momento fieros detractores de Andrés Manuel López Obrador.
Si los expriistas aventaron la toalla no fue por berrinche o coraje, sino porque están seguros que en Morena las condiciones políticas, económicas y sociales van a jugar en su contra.
A decir verdad, no están del todo equivocado, hay señales de que los resultados en las urnas no van a ser de todo favorable. Si no, al tiempo.
“SQUOD SCRIPSI SCRIPSI”
(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)
La puñalada trapera de Erubiel Alonso Lorenzo Que al PRI no tiene sustento. No solo porque la dirigencia nacional que encabeza Alejandro Moreno Cárdenas lo hizo inmerecidamente diputado federal y dirigente del Movimiento Territorial, sino porque sustancialmente solapó todas sus corruptelas.
Cómo dirigentillo del PRI estatal “acabó con la mata y los mangos”. Hasta el papel de baño se robo cuando se fue.
Se hizo famoso por vender al mejor postor las candidaturas a las alcaldías y diputaciones federal y estatal, tal y como valientemente lo ventiló en la conocida estación de radio, el edil de Emiliano Zapata, José Armín Marín.
En el PRI debería de estar contentos de no tener a sanguijuelas como el balancanense.
No hay duda, de que el dirigente nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, no conoce la clase de rata, pillo y sinvergüenza que sumó.
Es el clásico politiquillo que resta y divide, como bien decía el extinto ideólogo veracruzano, Jesús Reyes Heroles.
Nos leemos la próxima semana.
Pórtense bien, que nada les cuesta.

