Armagedón
“Porque sembraron vientos, y torbellinos segarán”
Oseas 8:7
Alfredo A. Calderón Cámara
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Movimiento Ciudadano en Tabasco en las últimas elecciones había conseguido algo que parecía improbable en un estado dominado durante años por la polarización entre Morena y los restos del viejo sistema priista: construir espacios de poder municipal propios. No fue producto de una gran estructura nacional ni de una operación política sofisticada
Fue resultado del desgaste provocado por el infame sexenio de Adán Augusto-Merino Campos, del trabajo territorial de algunos liderazgos locales y de la capacidad de presentarse como una alternativa distinta frente al hartazgo de los mismos apellidos de siempre. Podían gustar o no sus alcaldes. Podían cuestionarse sus decisiones, sus resultados o incluso sus contradicciones
Pero era innegable que los triunfos obtenidos en municipios estratégicos fueron producto de una lucha política cuesta arriba. Habían ganado contra la maquinaria oficial, contra la falta de recursos y contra el escepticismo de quienes consideraron en ese momento a MC un partido testimonial. Sin embargo, una cosa es conquistar posiciones y otra muy distinta conservar la identidad que permitió alcanzarlas
La fractura actual ya no responde a diferencias naturales entre grupos internos. Toda organización política las tiene. Lo que hoy vive Movimiento Ciudadano es algo más profundo, algo peor que una fractura expuesta: una crisis de identidad provocada por acuerdos cupulares del ajedrez político entre Dante Delgado, Alejandro Moreno y Adán Augusto López que contradicen el discurso que durante años vendieron a sus militantes, aplastando y pasando por encima de la voluntad de los alcaldes, que en calidad de peones, dejan sentir su inconformidad
No se trata de un linchamiento mediático, simplemente la realidad se impone, es innegable que mientras la dirigencia nacional hablaba de representar una nueva forma de hacer política, terminó sentándose en la misma mesa donde convergen intereses de personajes tan distintos en apariencia como el senador Alejandro Moreno Cárdenas, Dante Delgado y Adán Augusto López Hernández. La aritmética del poder suele lograr milagros imposibles: convierte adversarios en socios y principios en mercancía negociable
Las bases observan cómo peones en un partido de ajedrez que prometía ser diferente y todo MC comienza a llenarse en lugares de privilegios precisamente de aquellos cuadros que durante años fueron señalados como responsables del deterioro político nacional y quienes por años han trabajado son tirados a un lado como servilletas desechables. La llegada de políticos tan cuestionados de corrupción provenientes del PRI no es un fenómeno aislado ni accidental
Responde a una estrategia perfectamente identificable: utilizar a Movimiento Ciudadano como vehículo de supervivencia para actores cuya permanencia política ya no estaba garantizada en sus antiguos espacios unidos por razones e intereses comunes. Dante Delgado para intentar hacer crecer MC con los desechos tóxicos del PRI que piensa le pueden todavía ser útiles, al final serán la piedra angular de una ruptura irreconciliable con quienes en realidad tienen el control de las bases en Tabasco
Alejandro Moreno sacrificando lo poco que queda del PRI en Tabasco a cambio de su alianza con Adán Augusto López para evitar ser desaforado en el juicio político que el mafioso tabasqueño congeló y López Hernández intentando apoderarse de MC mediante la escoria priista invasora para junto con su equipo de detractores, socavar el gobierno de Javier May y arrebatarle todos los espacios de poder que pueda en los cargos de elección popular en las próximas elecciones intermedias
Por ello, la sanción e inhabilitación de Mary Carmen García May dentro del PRI Tabasco aparece en este contexto como un movimiento con implicaciones más amplias que una simple medida disciplinaria interna. La secuencia política resulta demasiado conveniente: expulsión, inconformidad, ruptura y posterior acercamiento al partido naranja siguiendo la ruta marcada por quienes realmente conservan influencia sobre determinados grupos políticos. La lógica indica que el objetivo no era corregir conductas, sino facilitar reacomodos
Y detrás de esos reacomodos aparece nuevamente la figura del “bandidazo” -cómo define el alcalde “fosfo, fosfo”, Ricky Arcos a Erubiel Alonso. Lógico: la migración de cuadros cercanos a su círculo confirma que no se trata únicamente de una adhesión individual, sino de una operación política en marcha. La pregunta que inevitablemente surge es qué gana Pedro Jiménez y Gerardo Gaudiano incorporando estructuras provenientes precisamente de aquello que durante años criticaron
Porque una cosa es sumar experiencia política y otra importar conflictos, rencillas, compromisos y formas sucias de operar que terminaron desgastando al PRI hasta llevarlo y hundirlo en las peores cañerías. La historia mexicana está llena de partidos que creyeron fortalecerse absorbiendo grupos completos provenientes de otras fuerzas. Casi siempre ocurrió lo contrario: los recién llegados terminaron transformando al anfitrión hasta hacerlo irreconocible
Lo paradójico es que el PRI parece caminar hacia una destrucción paralela. Alejandro Moreno vuelve a actuar cómo sepulturero bajo la lógica que ha caracterizado su liderazgo: privilegiar el control absoluto sobre cualquier consideración estratégica de largo plazo. Lo hizo cuando defecó políticamente al exgobernador Manuel Andrade. Lo hace ahora al reorganizar un PRI tabasqueño que poco o nada le importa, todo conforme a sus propios intereses
La eventual designación de Viridiana Pardo como nueva secretaria general responde a esa misma mecánica de simulación. No importa quién recomendó a quién. No importa si detrás aparecen grupos vinculados al exgobernador Andrés Granier o los últimos reductos del priismo tradicional. Lo único relevante es mantener el mando. Mientras tanto, el partido continúa perdiendo cuadros, estructura y presencia territorial
El problema para el PRI es que ya no tiene margen para seguir perdiendo piezas. Cada salida representa una hemorragia adicional en una organización que lleva años en terapia intensiva sangrando desde los oídos hasta el recto. Lo que alguna vez fue la maquinaria política más poderosa de Tabasco hoy parece una disputa entre herederos alrededor de un patrimonio cada vez más reducido
Y mientras el tricolor se vacía, MC corre el riesgo de llenarse precisamente con los mismos personajes que provocaron esa decadencia. Ahí reside la gran contradicción. MC creció porque muchos ciudadanos estaban cansados de los partidos tradicionales. Pero si la respuesta a ese cansancio es abrir las puertas a los mismos operadores, a los mismos grupos y a las mismas prácticas, el partido naranja corre el riesgo de convertirse en aquello que decía combatir
La historia política enseña que los partidos rara vez mueren por ataques externos. Generalmente se derrumban cuando dejan de reconocer su propio rostro. En Tabasco, el PRI parece decidido a cavar su propia tumba y perder su registro. La incógnita es si Movimiento Ciudadano, en su afán de recoger los restos del naufragio, terminará enterrándose en la misma fosa
Porque cuando una organización política comienza a sustituir convicciones por conveniencias, el problema ya no es quién entra o quién sale. El problema es que la identidad deja de existir y sólo queda la lucha por el poder. Y esa batalla suele tener muchos ganadores temporales, pero casi nunca deja sobrevivientes políticos duraderos. Lo que las bases asqueadas observan es una fosa compartida: PRI y MC en Tabasco
SEPTIMO SELLO
En el Hospital del Niño Rodolfo Nieto Padrón las aguas amagan con desbordarse con un problema que dejo de ser administrativo porque ya afectó directamente esta semana las cirugías de los quirófanos. Si realmente fueron sustraídas cajas de suturas pediátricas y otros insumos indispensables para quirófano, el Hospital del Niño enfrenta algo más grave que una simple irregularidad de inventario: un posible esquema de saqueo que termina cobrando su factura en los pacientes más vulnerables
En política y en administración pública, el robo de medicamentos o material quirúrgico no es un delito patrimonial cualquiera; es una agresión indirecta contra la salud de los menores que dependen del sistema público. Lo más delicado es que, según las versiones internas, el presunto desvío habría sido disfrazado por una alta autoridad del Hospital como una solicitud institucional proveniente de la delegación del IMSS Bienestar y la Secretaría de Salud, lo cual parece ser falso
SEPTIMA TROMPETA
Es decir, quisieron que todo pareciera que todo fue con cargó al ataúd y cadáver de Pablo Caso. Cuando el saqueo se oculta bajo documentos, oficios o instrucciones aparentemente oficiales, la corrupción adquiere un nivel superior de sofisticación porque busca borrar la línea entre la legalidad y el delito, pero cuando ni siquiera hay documentos de por medio, sino una simple instrucción: “pidieron ayuda de la delegación de IMSS Bienestar y la Secretaría de Salud” y todo hiede a malversación, hay personal de la farmacia que tiene temblores y siente escalofríos desde la coronilla de la cabeza hasta donde pierde la columna su casto nombre
La denuncia de médicos de suspensión de cirugías por falta de gasas y suturas constituye el indicador más contundente del fracaso de los controles internos. Los hospitales pueden sobrevivir a conflictos burocráticos, cambios de directivos o disputas sindicales, pero no a la ausencia de insumos básicos. Cuando un quirófano se detiene, queda expuesta toda la cadena de negligencias, complicidades o encubrimientos que lo hicieron posible. Todos se preguntan ¿Dónde está el responsable o administrador?
Si además comienzan a surgir testimonios de trabajadores dispuestos a señalar responsables, el escándalo podría entrar en una nueva etapa. La historia demuestra que los grandes casos de corrupción institucional rara vez caen por auditorías; generalmente empiezan a derrumbarse cuando alguien desde dentro decide hablar. Y cuando el miedo cambia de bando, los silencios que protegían a los responsables suelen convertirse en declaraciones que comprometen a toda una estructura
SEPTIMA COPA
Fotos y confesiones confidenciales del presunto desfalco en poder del columnista indican que más de un empleado al más puro estilo del general Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, por salvar la vida está dispuesto a ser el aceptado como testigo cooperante y posiblemente protegido. De confirmarse estas denuncias, el caso no sería únicamente el escamoteo de innumerables cajas de suturas y gasas
Sería la evidencia de un modelo de saqueo sistemático que durante años habría debilitado a una de las instituciones más sensibles del sistema de salud tabasqueño. En ese escenario, el verdadero escándalo no sólo sería quién se llevó los insumos a “petición de apoyo de Caso” y que según denuncian anda en la blanca Mérida. Sino cuántos sabían lo que ocurría y por amenazas prefirieron guardar silencio mientras los niños esperaban una cirugía que nunca llegó
Ubiquemos: los inventarios pueden maquillarse, los reportes pueden alterarse, pero “el miedo no anda en burro” y no pocos terminarán contando la historia de este presunto hurto que pensaron nadie hablaría y ahora intentan esconder. Mañana sin falta, todo el espacio a este asunto, aunque “Caso se haga el occiso y no haga caso”. Aunque desaparezcan las cajas vacías de las suturas: fotografías y confesiones confidenciales de “testigos protegidos” ya están en poder del columnista

