VISIÓN CITADINA
Andrés Llanos
Definitivamente, el edén del trópico ha comenzado a calentarse en los últimos días de la primavera 2026.
En el Tabasco político y arrebatado de toda la vida, la contienda electoral del próximo año, lleva un largo tramo recorrido donde hay de todo: renuncias irrevocables de miembros del gabinete, cambios de partido en medio del escándalo, así como irrupciónes sorprendentes que obedecen a dinámicas ajenas al estado, construidas en la Ciudad de México.
La joya de la corona en el estado es el municipio de Centro. Aquí se localiza el epicentro de la política choca.
Así, un día cualquiera, Evaristo Hernández Cruz, el ex alcalde de Centro, primero por el PRI y en otra ocasión por Morena, renunció a la Dirección del Colegio de Bachilleres.
Ahora será candidato al Centro por el PVEM, aunque el tema ecologista no haga match con su trayectoria política.
Otro político que busca reinventarse es Jesús Alí de la Torre, también ex alcalde de Centro por el PRI y que busca competir por Somos México.
De pronto, no se halló más en Morena y renunció, a pesar de haber sido subsecretario de gobierno, delegado de Infonavit y de Gobernación en esta etapa.
Por su parte, el diputado federal del PRI, Erubiel Alonso Qué, renunció a ese partido para irse a Movimiento Ciudadano, donde ya amarró la candidatura al municipio de Centro.
El drama de su renuncia fue tan chafa, que en menos de una semana comenzó a hacerse propaganda con Jorge Álvarez Maynez, el dirigente nacional de MC.
Otra situación que vino a trastocar el ambiente electoral tabasqueño, fue la llegada de Andrés Manuel López Beltrán, ex secretario de Organización de Morena, quien vino para hacerse de la candidatura a la diputación federal por el sexto distrito. Así nomás de golpe y porrazo.
Algunos dicen que vino en busca de fuero, por las acusaciones que pesan en su contra, así que mientras son peras o manzanas, reza el adagio popular.
Mientras tanto, otros afirman que salió huyendo de la masacre electoral de Coahuila.
Por su parte, los pretendientes de la candidatura de Morena al Centro, ya andan como “Speedy González” en el territorio.
El diputado Jorge Bracamontes, montado en una campaña disfrazada de brigada de servicios a la comunidad. Sin embargo, sus negativos son manchas de descrédito en su trayectoria.
Mientras que sin mayor rescato, Daniel Cassasus, ex secretario de SOTOP realiza recorridos casa por casa.
Se dice que por el PRI va Fabián Granier, por el PAN Luis Carlos Dupeyron y por el Movimiento del Sombrero, Armando Ruiz.
Detrás de todos estos adelantados, ha surgido una gran cantidad de aspirantes por todo el estado, que aún sin proceso electoral de por medio, ya se andan promoviendo en las calles y en las redes sociales.
Así las cosas en el Tabasco político, mientras que en el de carne y hueso, la política no es prioridad, allí los votantes cautivos se truenan los dedos, pensando en como llegar a fin de mes, ante el asedio de la escasez económica.
Lo único cierto, es la coincidencia en la necesidad de cambio y renovación qué desde hace mucho tiempo y diferentes gobiernos, reclama Tabasco.
¿Realmente, quien está a la altura de semejante reto?

