TABASCO POLÍTICO
José Luis Gutiérrez Gutiérrez
Villahermosa Tab., a 15 de julio de 2026.
Los hechos patéticos ocurridos en La Antojería Food Park son una muestra más de la galopante corrupción y de la evidente falta de oficio y sensibilidad política de los encargados de la secretaria de Gobierno.
Si bien es cierto que el principal responsable de lo que está pasando en La Antojería es el empresario Edén Caraveo Carvalho por estar ilegalmente alquilando espacios que pertenecían al gobierno estatal, pues acaban de ser vendido en varias decenas de millones de pesos, me refiero al gimnasio de La Choca y sus alrededores; también es cierto, que las actuales autoridades gubernamentales se hicieron como el tío Lolo.
Están a punto de cumplir dos años de haber asumido las riendas del estado, y durante todo este tiempo no dijeron ni pío.
Concretamente finanzas, ayuntamiento de Centro, secretaria de Turismo y Fomento Económico, INJUDET, etcétera, etcétera.
No hay duda alguna que la administración pasada fue la que inició todo este desmadre que salió a flote tras la venta del conocido inmueble.
La fiscalía es la que debería iniciar una investigación a fondo para deslindar responsabilidades, pues como dice el refrán: “tanto peca el que mata a la vaca como el que le agarra la pata”.
Pues hasta la CFE y el SAS tienen vela en el entierro.
Para que todos esos negocios funcionarán, sin que nadie los molestará, Edén Caraveo Carvalho tuvo que haber corrompido hasta a los inspectores de la secretaria de Salud.
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No creo que los propietarios de los negocios de comida no hayan estado enterados, quizás con algunas excepciones, de cómo funcionaban, ya que, no existía ningún documento oficial que avalara la legalidad de los comercios.
El caso es que Caraveo Carvalho se chingo 20 millones de pesos y el gobierno otro poco.
El escándalo se armó en parte por la falta de operadores eficaces y eficientes de los encargados de la política interna.
Pusieron carnitas a sus detractores y contestatarios, y estos “ni tardo ni perezosos”, aprovecharon la magnífica oportunidad para llevar agua a su molino.
Y créanme que lo consiguieron.
El caso es que todavía hay muchas aristas sueltas.
Si no, al tiempo.
“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”
(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)
Nada más le faltó chillar al llorón del diputado federal Erubiel Lorenzo Alonso Que ahora que salió en defensa de los dueños de los negocios de La Antojería Food Park. Como cuando dio a conocer públicamente la puñalada trapera al PRI para irse a MC, en un conocido y en el más escuchado programa radiofónico.
Que se puso a llorar como marica.
Quizás se le olvidó esa parte del espectáculo ahora que como buen vival, oportunista y lambiscón salió a desgarrarse la ropa.
Si no conocieran la clase de politiquillo que es, muchos ciudadanos se hubieran ido en la carreta, pero como todo mundo sabe de que pie cojea, ni en su casa le creyeron.


