El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este miércoles a China de intentar intervenir en el proceso electoral estadounidense, luego de que se reportara un presunto hackeo que comprometió datos personales de alrededor de 220 millones de personas.
Durante un pronunciamiento, Trump aseguró que el ciberataque representa una amenaza para la seguridad nacional y afirmó que su administración investigará el origen y alcance de la filtración.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el incidente afectó una enorme base de datos con información personal de ciudadanos, aunque hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre el tipo de registros comprometidos ni la identidad de los responsables.
Las agencias de seguridad y de ciberinteligencia ya trabajan para determinar el origen del ataque y evaluar si existió participación de actores extranjeros.
El mandatario sostuvo que existen indicios que apuntan a una posible participación china y aseguró que el objetivo sería influir en el proceso democrático de Estados Unidos.
No obstante, hasta el momento las autoridades no han presentado pruebas públicas que confirmen la responsabilidad del gobierno chino en el incidente.
Crecen tensiones entre Washington y Pekín
Las declaraciones de Trump ocurren en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y China en materia comercial, tecnológica y de seguridad.
El caso podría incrementar las diferencias diplomáticas entre ambas naciones, mientras continúan las investigaciones para esclarecer el alcance del ataque informático y sus posibles implicaciones en el proceso electoral estadounidense.
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