La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dio por concluida, de mutuo acuerdo y de manera anticipada, su relación contractual con la empresa regiomontana Territorium Life el pasado 5 de agosto de 2026, luego de que el primer concurso de selección a licenciatura aplicado íntegramente en línea derivara en una de las crisis de credibilidad más severas que ha enfrentado la máxima casa de estudios en su historia reciente. El abogado general de la institución, Hugo Concha Cantú, explicó en conferencia de prensa que UNAM rompe contrato con Territorium Life, la ruptura busca despejar el camino para que se realicen las auditorías necesarias, sin que hasta ese momento existieran elementos firmes para acreditar un incumplimiento contractual que activara sanciones inmediatas contra la compañía.
Qué decidió la UNAM sobre el contrato con Territorium Life
Concha Cantú precisó que la terminación del vínculo con Territorium Life se pactó por consenso entre ambas partes y que su propósito inmediato es evitar nuevas erogaciones mientras avanzan las investigaciones sobre lo ocurrido durante el proceso de admisión. El funcionario detalló que la empresa quedó obligada a entregar de forma íntegra las bases de datos generadas durante la aplicación de los exámenes, ya que esa información es propiedad exclusiva de la universidad y resulta indispensable para las revisiones posteriores.
Aclaró, además, que por el momento no se han activado las penalizaciones previstas en el contrato, que podrían representar entre el 1 % y el 20 % del monto máximo pactado, es decir, hasta unos 20 millones de pesos, ya que la imposición de cualquier multa está condicionada a los resultados de la auditoría tecnológica en curso. El abogado general insistió en que la universidad no busca proteger a la empresa ni señalarla sin pruebas, sino esperar el desahogo completo de las revisiones antes de deslindar responsabilidades.
UNAM rompe contrato con Territorium Life: El fiasco del primer examen de admisión completamente en línea
Por primera vez en su historia, la UNAM aplicó el concurso de selección a licenciatura del ciclo 2026-2027/1 de forma totalmente remota entre el 23 de mayo y el 10 de junio de 2026, tras una etapa previa de pruebas prácticas y simuladores. Cerca de 158 mil aspirantes presentaron la evaluación a través de una plataforma que combinaba el navegador restringido LockDown Browser con supervisión basada en inteligencia artificial, capaz de realizar reconocimiento facial continuo, monitoreo de comportamiento, bloqueo de aplicaciones externas y grabación de audio y video.
Cuando la universidad publicó los resultados el 17 de julio de 2026, saltaron a la vista cifras que rompían con el comportamiento histórico del concurso: el porcentaje de sustentantes con 100 o más aciertos de 120 posibles pasó de un promedio cercano al 3.5 % en años anteriores a 16.3 %, mientras que quienes superaron los 110 aciertos se multiplicaron de 0.9 % a 5.5 %. Ese repunte disparó los puntajes mínimos de ingreso en carreras de alta demanda como Medicina y Derecho, y encendió las alarmas entre autoridades universitarias y especialistas en estadística educativa.
UNAM rompe contrato con Territorium Life, irregularidades documentadas
La propia universidad canceló alrededor del 2 % de los exámenes aplicados, unos 3,200 casos, tras detectar conductas irregulares como el uso de teléfonos celulares o la suplantación de identidad. A la par surgieron denuncias sobre presunto uso de herramientas de inteligencia artificial para responder el examen, filtración y venta de reactivos, apoyo externo en tiempo real y fallas en el sistema de supervisión remota.
Analistas independientes advirtieron que los patrones estadísticos eran compatibles con un fraude a gran escala, lo que llevó a la institución a presentar al menos cinco denuncias penales ante la Fiscalía de la Ciudad de México por presunta venta de respuestas y estafas cometidas a través de redes sociales. El episodio generó protestas de aspirantes seleccionados y rechazados, obligó a suspender temporalmente el proceso de inscripción y motivó un pronunciamiento público de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pidió a la UNAM tomar las medidas necesarias frente a la empresa contratada, tal como puede consultarse en los boletines de la Presidencia de la República.
Las auditorías que buscan esclarecer las irregularidades
Frente a la magnitud del escándalo, el rector Leonardo Lomelí Vanegas ordenó un informe detallado y convocó a una Comisión Técnica integrada por especialistas externos para revisar a fondo el proceso. Concha Cantú anunció que la ruptura del contrato permitirá desahogar tres auditorías paralelas. La primera es de carácter tecnológico y estará a cargo de un tercero especializado, designado de común acuerdo con Territorium Life, para determinar el funcionamiento real de la plataforma y descartar o confirmar vulneraciones o fugas de información.
La segunda es una revisión interna que realizará la Contraloría de la propia UNAM sobre el proceso de contratación, formalizado mediante adjudicación directa. La tercera es una fiscalización externa que el rector solicitó a la Auditoría Superior de la Federación para examinar la planeación, adjudicación y ejecución del contrato desde la óptica del uso de recursos públicos.
Quién es Territorium Life y su historial con instituciones públicas
Territorium Life S.A.P.I. de C.V. es una empresa de tecnología educativa con sede en Nuevo León, constituida formalmente en 2012 aunque sus fundadores señalan que el proyecto surgió desde 2009 en el ecosistema emprendedor regiomontano. Al frente de la firma se encuentran Carlos Guillermo Elizondo Ancer, director general y presidente del Consejo de Administración, y Gerardo de Jesús Sáenz González, quien funge como director de tecnología; ambos son egresados del Tecnológico de Monterrey, según consta en el perfil profesional de Elizondo Ancer en LinkedIn.
La compañía ha prestado servicios de supervisión de exámenes y plataformas de aprendizaje a otras universidades y dependencias del país, y ya había colaborado con la UNAM en 2025 durante los exámenes de bachillerato. El contrato para el ciclo 2026-2027/1, formalizado a inicios de este año y vigente hasta diciembre de 2026, contemplaba un pago mínimo cercano a 40.7 millones de pesos y uno máximo de 101.7 millones, para cubrir tanto bachillerato como licenciatura, incluido el Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia.
De acuerdo con el reporte que la propia UNAM presentó al 31 de julio de 2026, la universidad había desembolsado hasta ese momento 69.2 millones de pesos por la evaluación de aproximadamente 262 mil aspirantes en ambos niveles. Territorium Life, por su parte, ha sostenido públicamente que su plataforma operó conforme a lo previsto, que atendió picos de más de 10 mil participantes simultáneos y que solicitó una audiencia ante la Comisión Técnica para aportar evidencia técnica sobre su desempeño.
El examen de control y los próximos pasos para los aspirantes
Como parte de las medidas extraordinarias, la UNAM anunció el 31 de julio de 2026 la aplicación de un examen de control presencial dirigido a quienes resultaron seleccionados en la prueba en línea, así como a quienes alcanzaron o superaron los puntajes mínimos históricos de ingreso registrados entre 2021 y 2026, un universo estimado en 58 mil personas. La institución subrayó que la convocatoria a esta segunda evaluación no implica, por sí misma, una acusación de trampa individual contra cada aspirante.
El examen se aplicará del 12 al 19 de agosto en cuatro sedes: León, Guanajuato, los días 12 y 13; Oaxaca, el 13 de agosto; Tijuana, Baja California, los días 15 y 16; y la Ciudad de México, del 17 al 19 de agosto. A partir del 7 de agosto, los aspirantes elegibles pueden consultar su cita a través del portal “TU SITIO”, alojado en el micrositio de la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM, dependencia encargada de todo el proceso de admisión. La expectativa institucional es que las clases para la nueva generación de primer ingreso puedan comenzar alrededor del 31 de agosto.
Un antecedente que marca a la máxima casa de estudios
El intento de digitalizar por completo el examen de ingreso a licenciatura —un proceso que históricamente se había aplicado de forma presencial y que en 2025 costó cerca de 49 millones de pesos, menos de la mitad de lo erogado este año— terminó por convertirse en una lección sobre los riesgos de la supervisión remota a gran escala frente a herramientas de inteligencia artificial cada vez más accesibles. La institución enfrenta ahora el reto de reconstruir la confianza de miles de familias que aguardan una resolución definitiva.
Al 6 de agosto de 2026, las tres auditorías anunciadas se encuentran en curso o por iniciarse, el examen de control avanza en su fase de organización y ni la UNAM ni Territorium Life han recibido una determinación final sobre responsabilidades o sanciones adicionales.
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