El choque entre la actuación del artista puertorriqueño y la respuesta de la derecha conservadora dejó al descubierto dos formas de entender lo que “debería” mostrarse en la pantalla más vista del país.
Trump y MAGA enfurecen por show de Bad Bunny
Desde que la NFL confirmó a Bad Bunny como acto principal, comentaristas y figuras cercanas al trumpismo se lanzaron contra la liga por darle el escenario a un artista latino que canta en español y se asocia con causas progresistas. Trump y MAGA enfurecen por show de Bad Bunny no solo por el idioma o el estilo musical, sino porque leen la decisión como un mensaje político dirigido a una sociedad que ya no se parece al país que defienden. La idea de que “nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo”, como escribió Donald Trump en sus redes, resume la incomodidad de un sector que ve el medio tiempo como un territorio que se les escapa de las manos.
En su mensaje, Trump calificó el espectáculo como “una bofetada a nuestro país” y uno de los peores de la historia del Super Bowl. El texto mezcla críticas al contenido del show, menciones a niños expuestos a un baile “repugnante” y la promesa de que el verdadero Estados Unidos está en los récords económicos y la consigna de “HAGAMOS A ESTADOS UNIDOS GRANDE DE NUEVO”. La reacción funciona como un comunicado de campaña: el medio tiempo sirve de pretexto para reforzar la idea de que un país exitoso y ordenado estaría siendo saboteado desde el entretenimiento masivo.
De Shakira a Bad Bunny: antecedentes de la guerra cultural
Antes del puertorriqueño, el medio tiempo que reunió a Shakira y Jennifer López en 2020 ya había desatado un torrente de quejas ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). Televidentes, en su mayoría conservadores, acusaron un show “pornográfico” y “no apto para familias”, aunque se trataba de una presentación alineada con los códigos del pop y la cultura latina. Aquella lluvia de reclamos mostró que la pantalla del Super Bowl se había convertido en un termómetro de miedos sobre migración, sexualidad y representación racial.
Ese episodio dejó una pista clara: cualquier gesto latino o bilingüe en el escenario del medio tiempo se leería como una señal política. Con Bad Bunny, el conflicto se agudizó. Mientras una parte del público vio un espectáculo que refleja a la población hispana que crece en Estados Unidos, otra se sintió orillada fuera de la conversación.
Kid Rock y el Super Bowl alterno
En ese contexto surgió el “All-American Halftime Show”, un contraconcierto organizado por Turning Point USA y encabezado por Kid Rock. El evento se presentó como refugio para quienes “aman a Jesús y a América” y se sienten expulsados del entretenimiento mainstream, y funciona como una especie de Super Bowl paralelo montado para espectadores que rechazan el mensaje de la NFL. La figura de Kid Rock, aliado público de Trump, refuerza esa lectura: su presencia pone rostro a un sector que quiere sus propios símbolos, sus propias canciones y su propia pantalla.
El músico defendió el evento como una celebración de valores tradicionales, acompañado de otros artistas de country y rock que subrayan la apuesta por un imaginario blanco, cristiano y patriótico. Al mismo tiempo, el show recibió burlas en redes por el aparente playback y por el contraste entre el discurso de “espectáculo familiar” y las letras más ásperas del pasado del cantante. Esa tensión no se resuelve: el intento por levantar una alternativa conservadora llega al público en medio de cuestionamientos y memes.
Dos pantallas para un solo país
El resultado es un Super Bowl partido en dos. De un lado, el espectáculo oficial de Bad Bunny habla de una nación plural, atravesada por el español y por rostros que hace décadas no ocupaban el centro del escenario. Del otro, el contrashow de Kid Rock busca rescatar una versión de Estados Unidos que se siente arrinconada y que responde con música, banderas y consignas. Trump y MAGA enfurecen por show de Bad Bunny porque ven en esos minutos de televisión no solo un baile, sino un país que ya no controlan.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con En Cambio Diario Tabasco.

