Precio del petróleo alcanzará 130 dólares en 2026
La calificadora Fitch proyecta que el precio del petróleo se dispare a 130 dólares por barril durante el segundo trimestre de 2026 si el conflicto en Medio Oriente se prolonga. Esta estimación representa un escenario adverso donde la interrupción del suministro a través del estrecho de Ormuz genera presiones inflacionarias significativas en la economía mundial. El análisis de Fitch incorpora múltiples escenarios, desde una resolución rápida hasta una escalada prolongada del conflicto con consecuencias devastadoras para los mercados financieros globales.
Escenarios de Fitch sobre el precio del petróleo
La institución financiera identificó varios eventos que podrían prolongar la guerra en Irán y retrasar el regreso a la normalidad económica. Entre estos se encuentran una invasión terrestre de Irán, daños significativos a infraestructuras críticas como instalaciones de petróleo y gas, la interrupción del tráfico marítimo en el Mar Rojo, y operaciones ofensivas contra Irán por parte de los estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo. Cada uno de estos escenarios amplificaría la presión sobre los precios internacionales del crudo.
Fitch resaltó que la capacidad de Irán para restringir el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz podría prolongarse incluso después de que termine la fase más intensa del conflicto. Esta situación aumentaría significativamente la posibilidad de una reducción del suministro a largo plazo y una prima de riesgo más elevada en el precio del petróleo. Por lo tanto, los mercados enfrentarían volatilidad prolongada más allá de los trimestres iniciales del conflicto.
Impacto en la economía mundial y el suministro petróleo
Según análisis del economista jefe de Fitch Ratings Brian Coulton, el crecimiento económico mundial podría mantener un ritmo constante solo si el repunte del precio del petróleo es temporal. Sin embargo, en un escenario adverso donde los precios se mantengan por arriba de 100 dólares por barril durante cuatro trimestres consecutivos, la economía mundial podría registrar una reducción del PIB de hasta 0.4 puntos porcentuales. Este impacto se propagaría a través de múltiples canales: aumento de costos de transporte, encarecimiento de insumos básicos y presiones inflacionarias generalizadas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió que la escalada del conflicto en Oriente Medio ha desviado a la economía mundial de una senda de crecimiento más sólida. La práctica paralización de los envíos de energía a través del estrecho de Ormuz amenaza con disparar la inflación global. Las previsiones de la OCDE ahora contemplan un crecimiento del PIB mundial de 2.9% en 2026, moderado desde 3.3% registrado el año anterior, antes de repuntar ligeramente a 3.0% en 2027.
Escenario optimista: estabilización a 100 dólares
En un escenario más favorable, Fitch proyecta que el suministro petróleo podría normalizarse mediante la liberación de crudo de las reservas de los estados miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE). En este caso, el precio del petróleo se mantendría alrededor de 100 dólares por barril durante varias semanas más, incluso si el estrecho de Ormuz permanece cerrado. Este escenario optimista depende de la coordinación internacional efectiva y la disposición de los principales productores para estabilizar los mercados.
Fitch explicó que el conflicto actual comenzó en un momento en que el mercado petrolero estaba sobreabastecido y los inventarios eran excepcionalmente altos. Esta condición previa ofrece cierto amortiguador contra aumentos de precios extremos. La reapertura del estrecho de Ormuz a principios del segundo trimestre de 2026 podría provocar una caída del precio del petróleo a los niveles previos al conflicto más rápido de lo que muchos predicen, resultando en un precio promedio anual cercano a 70 dólares por barril.
Riesgos de crédito y rentabilidad bancaria en América Latina
La calificadora Fitch proyectó que los bancos privados más grandes de América Latina mantengan una rentabilidad generalizada en 2026, aunque es probable que aumente la dispersión en su desempeño. La desaceleración de los ciclos de tasas de interés, el crecimiento interno desigual y los perfiles de riesgo soberano diferenciados deberían generar tendencias divergentes en la calidad de los activos, la rentabilidad y los costos de financiamiento en toda la región. Las entidades financieras más sólidas deberían seguir absorbiendo la normalización del crédito mediante ganancias antes de provisiones y reservas de capital robustas.
Por el contrario, los bancos con mayor exposición a préstamos minoristas sin garantía, pequeñas y medianas empresas o riesgo soberano podrían presentar indicadores de calidad de activos más volátiles. Estos enfrentarían una gestión de liquidez y capital más restrictiva. La relevancia y probabilidad de que ocurran escenarios adversos podrían generar una rebaja de calificación de riesgo de crédito sustancialmente mayor que el promedio histórico en algunas empresas del sector financiero.
Beneficios de la banca universal en tiempos de volatilidad
La rentabilidad de los grandes bancos se beneficia de los modelos de banca universal que combinan la banca minorista y corporativa tradicional con la banca transaccional y digital. Estas plataformas se sustentan en importantes ingresos por comisiones provenientes de tarjetas y pagos, distribución de seguros, gestión de activos y, en algunos mercados, pensiones. El optimismo empresarial y la confianza en estrategias federales favorecen la generación de ingresos en estos servicios complementarios.
Una menor inflación y una normalización gradual de las tasas de interés, junto con una recuperación de los flujos de inversión y capital en la mayor parte de América Latina, deberían impulsar la demanda de financiamiento estructurado, servicios de banca de inversión, soluciones de cobertura y productos de gestión patrimonial. Fitch indicó que las condiciones macroeconómicas y las perspectivas regionales para 2026 apuntan a una sólida actividad de los clientes y un dinamismo en los mercados financieros que podrían impulsar la generación de ingresos y un crecimiento sostenible de las ganancias.
Riesgos macroeconómicos y refinanciamiento internacional
Sin embargo, la trayectoria de los riesgos macroeconómicos, financieros y regulatorios sigue siendo relevante en el contexto actual. La reciente inestabilidad vinculada a la escalada del conflicto en Irán podría aumentar la volatilidad de los mercados y elevar los costos de financiamiento en los mercados internacionales, incrementando así el riesgo de refinanciamiento para las instituciones financieras. La dependencia de México respecto al gas natural texano ilustra cómo la volatilidad energética global afecta directamente los costos operativos y financieros de empresas e instituciones en la región.
Las aerolíneas enfrentan presiones particulares debido al incremento en los costos del combustible. Según un reporte de Fitch, las aerolíneas estadounidenses y los gigantes del Golfo como Qatar Airways y Emirates enfrentan el mayor riesgo financiero debido a la interrupción de rutas clave y la falta de cobertura contra el alza en los precios del combustible. Diversas aerolíneas han comenzado a rodear el conflicto sobrevolando Arabia Saudita y Egipto, lo que incrementa drásticamente el consumo de gasolina y presiona aún más sus márgenes operativos.
Perspectivas para el resto de 2026
Fitch expresó que existen fuertes incentivos tanto para Estados Unidos como para Irán para cesar las hostilidades, a pesar de la retórica agresiva de ambas partes. Esta evaluación sugiere que la resolución del conflicto podría ocurrir antes de lo que muchos inversionistas temen actualmente. La incertidumbre sobre la duración del conflicto mantiene a los mercados en estado de alerta, con precios del petróleo fluctuando según los reportes de negociaciones y escaladas militares.
El precio promedio anual del petróleo proyectado por Fitch se ubicaría en 100 dólares por barril si se mantienen las condiciones de conflicto prolongado. Esta cifra representa un aumento significativo desde los 63 dólares estimados en diciembre pasado, antes de la intensificación de los enfrentamientos. Para México, estas proyecciones tienen implicaciones directas en los ingresos fiscales derivados de Pemex y en los costos de importación de energía, afectando tanto la inflación como el crecimiento económico nacional.
En Cambio Diario Tabasco continúa monitoreando cómo el conflicto en Medio Oriente impacta directamente la economía mexicana y los mercados financieros regionales. La volatilidad del precio del petróleo, las proyecciones de inflación y los riesgos de crédito son temas centrales para entender el panorama económico de 2026. Te invitamos a seguir nuestros reportajes sobre política económica, mercados financieros y análisis de riesgos macroeconómicos para mantenerte informado sobre estos desarrollos cruciales.


