El primero de mayo, mientras Rubén Rocha Moya todavía ocupaba el cargo, el gabinete de seguridad federal ya movía piezas en Sinaloa. Quince días después, el balance mostraba 35 personas detenidas, 51 armas, una granada, más de 11 mil cartuchos, 304 cargadores y 350 artefactos explosivos improvisados recogidos del territorio. No fue coincidencia: fue acumulación.
El operativo que arrancó antes de la salida del gobernador
Del 1 al 15 de mayo, las fuerzas federales inhabilitaron 62 puntos vinculados a operaciones criminales —zonas de abastecimiento, reunión o tránsito— y aseguraron 42 mil 816 litros de precursores químicos para droga sintética, además de 40 vehículos. El despliegue no respondió a un solo evento: llegó empujado por semanas de tensión entre el gobierno de Sinaloa y Washington.
La acusación que detonó la crisis
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación en la que involucra a Rocha Moya y a otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses por presuntos nexos con el narcotráfico. Con eso sobre la mesa, solicitó la detención provisional del gobernador junto con nueve personas más. La Fiscalía General de la República rechazó la petición al considerar que no había elementos suficientes ni se acreditaba urgencia, y pidió más información a las autoridades estadounidenses.
Rocha Moya pidió licencia al cargo días después. El conflicto diplomático siguió abierto.
Caen 35 por caso Rocha: el estado sin su gobernador
Con la licencia aprobada, Yeraldine Bonilla asumió como gobernadora interina de Sinaloa. El gabinete de seguridad federal viajó al estado para ofrecer coordinación directa y reforzar la presencia de fuerzas federales. Omar García Harfuch, titular de Seguridad, comprometió mayor coordinación con la nueva administración estatal para garantizar que el refuerzo mantenga el control en la entidad.
El mensaje fue claro: el gobierno federal no iba a dejar un vacío en Sinaloa mientras la disputa legal con Estados Unidos seguía su curso.
El primer caído de la acusación más amplia
De forma paralela al operativo en territorio mexicano, Gerardo Mérida Sánchez —exsecretario de Seguridad Pública durante la administración de Rubén Rocha Moya— fue detenido en Estados Unidos. Enfrenta cargos de narcotráfico y presuntos vínculos con “Los Chapitos”. Su captura se presentó como el primer resultado concreto de la acusación presentada por fiscales neoyorquinos.
Lo que dejó la quincena en números
- 35 personas detenidas
- 51 armas de fuego aseguradas
- 1 granada
- 11 mil cartuchos y 304 cargadores
- 42 mil 816 litros de precursores químicos
- 40 vehículos
- 350 artefactos explosivos improvisados
- 62 puntos criminales inhabilitados
Sinaloa sigue bajo presión desde dos frentes: el operativo federal adentro y la acusación judicial afuera. Quince días de mayo bastaron para mover 35 fichas en el tablero.
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