Los acuerdos México-Unión Europea atraviesan un momento de tensión política, luego de que el Parlamento Europeo comenzara a preparar una resolución con 317 enmiendas que cuestionan distintos aspectos de la situación interna en México.
El Acuerdo Global Modernizado y el Acuerdo Comercial interino entre ambas partes fueron firmados el 22 de mayo en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, en una ceremonia presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum y autoridades europeas como un nuevo capítulo en la relación estratégica bilateral.
Sin embargo, mientras se celebraba la firma, ya circulaban en los pasillos del Parlamento Europeo cientos de enmiendas al borrador de resolución que debe acompañar la ratificación de ambos acuerdos. El documento contiene 181 páginas con cuestionamientos sobre la reforma judicial, el narcotráfico, los desaparecidos, la impunidad y la violencia en México.
Los acuerdos México-Unión Europea deberán ser sometidos a votación por 720 eurodiputados, distribuidos en ocho grupos políticos y un bloque de independientes dentro de la llamada Eurocámara. Cada uno de los 27 países miembros de la Unión Europea también deberá ratificar los acuerdos por su parte.
Antes de la votación definitiva, programada para la sesión plenaria de julio, el proceso deberá pasar primero por las comisiones europarlamentarias de Comercio Internacional y de Relaciones Exteriores durante el mes de junio.
Una vez concluida esa votación, el Parlamento Europeo emitirá una resolución que fijará su posición oficial sobre los acuerdos México-Unión Europea. Ese documento funcionará como instrumento de presión política frente a la Comisión Europea, institución que negoció directamente con el gobierno mexicano.
La resolución también podría afectar la imagen positiva que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha promovido a nivel internacional, al exhibir públicamente las zonas de preocupación que distintas familias políticas europeas mantienen sobre la situación en México.
Las reuniones entre los grupos políticos del Parlamento Europeo para alcanzar una versión común de la resolución se mantenían en desarrollo al momento de la publicación del reportaje. De acuerdo con el programa oficial de la Eurocámara, un primer análisis de las enmiendas estaba previsto para el 21 de mayo, aunque el resultado final del proceso de negociación seguía siendo incierto.
El borrador de la resolución fue redactado por dos eurodiputados españoles pertenecientes a las bancadas mayoritarias: Javier López, del grupo Socialistas y Demócratas (S&D), y Borja Giménez, del Partido Popular Europeo (PPE).
Todos los grupos parlamentarios, desde la extrema derecha hasta la izquierda radical, tuvieron la oportunidad de incorporar observaciones y plantear enmiendas al contenido del documento antes de su votación final.
Fue señalado en el reportaje que las críticas hacia la situación en México no provienen únicamente de bancadas de derecha, sino que también incluyen observaciones de sectores de izquierda dentro del Parlamento Europeo.
En contraste, los socialistas europeos, considerados aliados políticos de Morena, han mostrado una postura más moderada en sus enmiendas, en las que se destacan afinidades políticas con el gobierno mexicano en lugar de endurecer el lenguaje crítico.
Los acuerdos México-Unión Europea actualizan el convenio original firmado entre ambas partes en el año 2000, tras una década de negociaciones que culminaron con la firma del 22 de mayo en la capital mexicana.
El proceso de ratificación continúa en curso, sin que se haya definido aún el contenido final de la resolución que el Parlamento Europeo presentará junto con su votación de julio.
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