El economista de la UNAM y fundador de Morena en la entidad asumirá como delegado de Programas del Bienestar, tras dejar una gestión récord al frente de la ANAM con más de 1.2 billones de pesos recaudados en 2025
Rafael Marín Mollinedo, uno de los cuadros políticos más experimentados de la Cuarta Transformación y figura emblemática del movimiento obradorista en el sureste mexicano, dejaría la titularidad de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para asumir, a partir del 1 de marzo, como delegado de Programas del Bienestar en Quintana Roo. Este nombramiento representa un nuevo capítulo en la trayectoria de un hombre que ha dedicado más de cuatro décadas de su vida a la lucha por la justicia social junto a Andrés Manuel López Obrador.
Como delegado, tendrá la encomienda de coordinar los programas sociales que benefician a miles de familias quintanarroenses y fungir como enlace directo entre los ciudadanos y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Una gestión histórica al frente de las Aduanas de México
La salida de Rafael Marín Mollinedo de la ANAM se produce tras una administración que pasará a los anales de la historia hacendaria del país. Bajo su liderazgo, la agencia logró en 2025 una recaudación sin precedentes de más de 1.2 billones de pesos, lo que representó un incremento del 27% respecto al ejercicio fiscal de 2024. Esta cifra se tradujo en 250 mil millones de pesos adicionales para las finanzas públicas, recursos que fortalecen los programas sociales y las obras de infraestructura que impulsa el Segundo Piso de la Cuarta Transformación.
El éxito de Marín Mollinedo al frente de la ANAM no fue fortuito. Durante su gestión, implementó estrategias innovadoras de fiscalización, modernizó los sistemas tecnológicos de las 50 aduanas del país y fortaleció los mecanismos de combate al contrabando y la subvaluación de mercancías. Su administración se caracterizó por la profesionalización del personal aduanero, la transparencia en los procesos y una coordinación efectiva con otras dependencias del gobierno federal para garantizar el flujo seguro del comercio exterior.
Estos resultados no solo beneficiaron a las arcas nacionales, sino que también contribuyeron a crear condiciones de competencia más justas para los empresarios mexicanos que cumplen con sus obligaciones fiscales. La recaudación histórica alcanzada es testimonio de que es posible combatir la corrupción y la evasión fiscal cuando existe voluntad política y servidores públicos comprometidos.
Más de 40 años de lucha junto a López Obrador
La trayectoria de Rafael Marín Mollinedo está indisolublemente ligada a la historia del movimiento que transformó a México. Economista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, Marín Mollinedo se sumó a las filas del obradorismo desde sus orígenes, cuando la lucha por la democracia y la justicia social parecía una causa perdida frente al poder del régimen priista.
Durante más de cuatro décadas, caminó junto a Andrés Manuel López Obrador en los momentos más difíciles: desde las jornadas de resistencia civil hasta las campañas presidenciales de 2006 y 2012, cuando el fraude electoral pareció truncar las aspiraciones de millones de mexicanos. Su lealtad y compromiso nunca flaquearon, incluso cuando muchos abandonaron el barco ante las adversidades.
En Quintana Roo, Rafael Marín Mollinedo fue pieza fundamental para la construcción del movimiento. Como fundador y primer dirigente de Morena en la entidad, sembró las semillas que hoy han florecido en un proyecto político consolidado. Su trabajo de base, su cercanía con la gente y su capacidad organizativa fueron determinantes para que el partido ganara terreno en un estado tradicionalmente dominado por otras fuerzas políticas.
Del Corredor Interoceánico a la ANAM: un servidor público de resultados
Antes de asumir la titularidad de la Agencia Nacional de Aduanas, Marín Mollinedo demostró su capacidad ejecutiva como director de Administración y Finanzas del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del gobierno de López Obrador. En esa posición, contribuyó a sentar las bases de una obra que busca transformar la economía del sur-sureste mexicano y posicionar a México como un nodo logístico de relevancia mundial.
Su experiencia en el manejo de proyectos de gran envergadura, su conocimiento del aparato gubernamental y su probada honestidad le valieron la confianza de la presidenta Claudia Sheinbaum para continuar al frente de la ANAM durante el arranque del Segundo Piso de la Cuarta Transformación. Los resultados obtenidos en 2025 validaron plenamente esa decisión.
Rafael Marín Mollinedo como delegado de Programas del Bienestar en Quintana Roo
La llegada de Rafael Marín Mollinedo a la Delegación de Programas del Bienestar en Quintana Roo representa una oportunidad para fortalecer la presencia del gobierno federal en la entidad y garantizar que los apoyos sociales lleguen de manera efectiva a quienes más los necesitan. Programas como la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, las Becas Benito Juárez, Sembrando Vida y la Pensión para Personas con Discapacidad tendrán en él a un coordinador comprometido y eficiente.
Su profundo conocimiento del territorio quintanarroense, construido a lo largo de décadas de trabajo político y social, será invaluable para identificar las necesidades de la población y canalizar adecuadamente los recursos federales. Marín Mollinedo conoce las comunidades, ha caminado sus calles y ha escuchado las demandas de sus habitantes. Esa cercanía con la gente es un activo que ningún político improvisado puede ofrecer.
Rumbo a 2027: un candidato natural
En el horizonte político de Quintana Roo, las elecciones para gobernador de 2027 ya generan movimientos y especulaciones. Entre los nombres que suenan con fuerza para abanderar el proyecto de la Cuarta Transformación, el de Rafael Marín Mollinedo aparece como una opción natural. Su trayectoria de lucha, su papel fundacional en Morena, sus resultados comprobables en la administración pública y su arraigo en la entidad lo colocan como un aspirante con credenciales sólidas.
Las encuestas recientes lo ubican entre las preferencias de la ciudadanía, y su designación como delegado de Programas del Bienestar puede interpretarse como un movimiento estratégico que le permitirá reconectarse con las bases sociales del estado y consolidar su presencia territorial.
Rafael Marín Mollinedo inicia un nuevo capítulo de su carrera, y los quintanarroenses serán los principales beneficiarios y testigos de su experiencia y dedicación.
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