Diez personas muertas en un rancho de Tehuitzingo. Eso encontraron los primeros policías que llegaron la madrugada del domingo 17 de mayo a la comunidad de Texcalapa: seis hombres, cuatro mujeres y, entre ellas, una bebé de un mes y 20 días. Los cuerpos estaban adentro. Las familias de las víctimas, afuera, sin entender qué había pasado.
Captura en menos de 48 horas
Cae “El Pony” en el estado de Puebla antes de que se cumplieran dos días del crimen. La Fiscalía General del estado de Puebla confirmó la detención de un hombre identificado de forma extraoficial como Juan Manuel “N”, sobrino del dueño del rancho donde ocurrió el ataque. Las autoridades lo ubicaron a partir de actos de investigación que permitieron rastrear su identidad y paradero.
La fiscal general Idamis Pastor Betancourt describió el caso como prioritario desde las primeras horas y advirtió que no habrá impunidad. La institución ha sido reservada con el nombre oficial del detenido y solo dará detalles cuando la carpeta de investigación esté sólidamente integrada.
Cómo ocurrió la masacre en Tehuitzingo
Hombres armados entraron al rancho de madrugada y dispararon contra todos los presentes. Las víctimas eran, en su mayoría, integrantes de una misma familia; el resto, trabajadores del lugar. Un niño de 11 años y un adolescente de 14 también murieron esa noche.
Las armas recuperadas —calibre 22 y 9 milímetros— orientaron a la fiscalía hacia una hipótesis que descarta un operativo de crimen organizado. Según las autoridades, el móvil apunta a una disputa por tierras entre parientes, un conflicto que venía cargándose desde antes y que esa madrugada reventó.
La línea del conflicto familiar
La Fiscalía del estado de Puebla cerró pronto la hipótesis del crimen organizado. El tipo de armamento, la dinámica del ataque y los vínculos entre víctimas y agresor señalaron desde el inicio hacia una pelea interna por la posesión de terrenos. En versiones difundidas por medios nacionales se menciona a un hombre identificado como José Alfredo “T” como posible autor directo, señalado de haber disparado contra sus propios padres, hermanos y empleados. La fiscalía no ha confirmado esa identidad públicamente.
Más implicados bajo investigación
Las autoridades reconocen que el detenido no habría actuado solo. Se busca al menos a tres personas más por su presunta participación en el ataque. La investigación sigue abierta: se recaban testimonios, dictámenes periciales y datos de inteligencia.
El peso que carga la región Mixteca
En la región Mixteca, donde los conflictos por tierras y herencias tienen raíces viejas, el caso cayó con fuerza. Organizaciones locales y habitantes de la zona exigen que las autoridades lleguen hasta los últimos implicados. La presencia de tres menores de edad entre las víctimas arrastró el caso al centro de la conversación sobre violencia intrafamiliar y protección de la niñez en Puebla.
Las familias esperan. Los tres cuerpos infantiles siguen siendo la imagen que nadie en Tehuitzingo puede sacudir.
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