La Secretaría de Salud informó que México no registra un brote activo de ciclosporiasis, enfermedad conocida popularmente como “diarrea explosiva”, y aclaró que todavía no se comprueba que las lechugas mexicanas sean el origen de los contagios registrados en Estados Unidos.
El secretario de Salud, David Kershenobich, precisó que hasta el 31 de julio se habían confirmado 33 casos en territorio mexicano, una incidencia equivalente al 0.0002 por ciento de la población.
Pruebas en lechugas resultaron negativas
Víctor Hugo Borja, director de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), explicó que la hipótesis surgió después de que pacientes estadounidenses señalaran haber consumido lechuga iceberg rallada en restaurantes de comida rápida.
Autoridades mexicanas inspeccionaron una planta de Taylor Farms ubicada en Guanajuato y tomaron muestras de:
- Cinco lechugas enteras.
- Cinco productos de lechuga picada.
- Agua utilizada en la planta.
Los análisis moleculares resultaron negativos a Cyclospora cayetanensis. Por ello, Salud indicó que las pruebas disponibles no confirman que el brote se haya originado en México.
La empresa suspendió preventivamente su producción mientras se desarrollaban las investigaciones.
Estados Unidos registra miles de casos
De acuerdo con los datos presentados por la Secretaría de Salud, Estados Unidos ha registrado 10 mil 468 casos confirmados de ciclosporiasis entre mayo y agosto en 47 estados, además de 517 hospitalizaciones y dos fallecimientos.
De ese total, 6 mil 358 casos detectados en 15 estados están relacionados de manera preliminar con el consumo de lechuga. Sin embargo, las autoridades aclararon que se trata de una hipótesis que continúa bajo investigación.
¿Cómo se transmite la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por un parásito y no se transmite directamente de una persona a otra. El contagio ocurre principalmente mediante el consumo de agua o alimentos contaminados.
Puede provocar diarrea acuosa, cólicos, náuseas, vómito, cansancio y pérdida del apetito. El padecimiento es tratable, aunque algunos pacientes pueden necesitar hospitalización para recibir hidratación.
Salud recomendó lavar frutas y verduras con agua potable, cocinar o pelar los alimentos cuando sea posible, lavarse las manos y evitar el consumo de agua que no sea segura.

