Democracia virtual Tabasco rumbo al futuro
Eugenio Hernández Sasso
Hay cosas que no necesitan demasiada explicación, cuando los empresarios vuelven a sacar la cartera para invertir y cuando la gente comienza a hablar más de proyectos que de problemas, algo bueno está pasando, y eso es precisamente lo que hoy parece ocurrir en Tabasco.
Durante varios años, la conversación pública estuvo marcada por el terror, la incertidumbre, la inseguridad y la falta de confianza para emprender nuevas inversiones.
Sin embargo, poco a poco el panorama ha comenzado a cambiar y hoy, con el gobierno de Javier May Rodríguez, Tabasco parece haber retomado la ruta del desarrollo que durante mucho tiempo estuvo extraviada.
Los números hablan por sí solos. Ahí está el proyecto Villahermosa 2030 que contempla una inversión de 2 mil 400 millones de pesos para obras de movilidad urbana, infraestructura vial y modernización del sistema de semaforización.
Esta es una apuesta que busca preparar a la capital para las próximas décadas.
A ello se suman miles de millones de pesos en nuevos desarrollos inmobiliarios de usos mixtos, donde se incluyen torres corporativas, hospitales y espacios comerciales.
Es decir, se están viendo inversiones que generan empleos, movimiento económico y oportunidades para cientos de familias tabasqueñas.
Por si fuera poco, la construcción del nuevo Centro de Convenciones y la ampliación del sistema de seguridad C-5 representan una inversión de más de 2 mil millones de pesos.
Esto no es poca cosa, se trata de infraestructura estratégica que permitirá atraer eventos, congresos, turismo de negocios y fortalecer las capacidades de vigilancia en todo el estado.
Otro ejemplo claro de certeza es la llegada del Hospital MAC Villahermosa, una inversión privada de mil 500 millones de pesos que confirma que los inversionistas sólo ponen su dinero donde existe confianza, seguridad, certeza.
Nadie arriesga semejante cantidad de recursos en un lugar donde no existen condiciones para crecer y eso no lo puede contradecir nadie.
Ya que hablamos de proyectos transformadores, es imposible dejar fuera el Tren Estación Chontalpa-Dos Bocas. Esa obra representa una inversión total cercana a los 12 mil millones de pesos y conectará a la región de La Chontalpa con la Refinería Olmeca.
Se están construyendo ya los primeros de 96 kilómetros de vía férrea que impactarán directamente a municipios como Huimanguillo, Cárdenas, Cunduacán, Comalcalco y Paraíso.
Lo más interesante es que empresarios y contratistas vinculados a la construcción coinciden en que los pagos fluyen, las obras avanzan y el trabajo no falta.
En un estado donde durante mucho tiempo las empresas sobrevivían esperando contratos aislados, hoy existe una dinámica económica distinta.
A todo esto hay que agregarle las miles de plazas laborales generadas por las obras públicas, los empleos indirectos que surgen alrededor de cada proyecto y los programas sociales impulsados tanto por el gobierno federal como por la administración estatal.
Además, a este combo se le tiene que sumar la Villa Universitaria que se abrirá en octubre en pleno centro de la ciudad, donde alrededor de 150 estudiantes de nivel superior, provenientes de diferentes municipalidades, tendrán mayores ventajas para cursar sus carreras.
Sin embargo, el cambio más importante no aparece en los presupuestos ni en los anuncios de inversión, se percibe en la calle, en las conversaciones cotidianas que ya no son las mismas de hace dos sexenios.
Todavía quedan retos importantes por resolver, nadie lo niega, pero sería egoísta no reconocer que Tabasco, actualmente, muestra señales claras de movimiento económico, confianza empresarial y desarrollo social.
Sassón
Cuando el dinero llega las obras avanzan y la gente encuentra empleo; esto significa que las cosas caminan por el rumbo correcto.

