Villahermosa, Tabasco. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) delegación Tabasco inició gestiones para que empresas locales puedan participar en la ejecución de la primera etapa del proyecto Villahermosa 2030, cuya adjudicación fue otorgada a la empresa portuguesa Mota-Engil.
El presidente del organismo empresarial, Carlos Villegas Adriano, informó que sostuvo reuniones en la Ciudad de México con representantes de la compañía con el objetivo de explorar mecanismos que permitan la incorporación de constructoras tabasqueñas, principalmente mediante esquemas de subcontratación.
De acuerdo con el dirigente, la estrategia contempla dos rutas: solicitar a la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas (SOTOP) que facilite un acercamiento institucional con la empresa ganadora de la licitación y, paralelamente, aprovechar la relación que Mota-Engil mantiene con la CMIC nacional para abrir espacios de diálogo.
La primera fase del proyecto Villahermosa 2030 representa una inversión superior a los 2 mil millones de pesos y forma parte de un programa integral que el Gobierno de Tabasco ha estimado en alrededor de 6 mil millones de pesos. Entre las obras contempladas destacan la modernización de Paseo Tabasco, la construcción de nueva infraestructura vial y el desarrollo de un Centro de Convenciones y Exposiciones.
Uno de los aspectos que generó debate entre integrantes del sector fue que Mota-Engil fue la única empresa inscrita en el procedimiento de licitación pública correspondiente a esta etapa del proyecto. Aunque Villegas Adriano reconoció que existieron inquietudes sobre el proceso, precisó que la compañía acreditó el cumplimiento de los requisitos técnicos, financieros y administrativos establecidos en la convocatoria oficial.
CMIC Tabasco busca alianza con Mota-Engil
Algunos constructores locales señalaron previamente que las condiciones de participación pudieron haber favorecido a empresas con amplia capacidad financiera y experiencia en proyectos de gran escala. En contraste, las autoridades estatales sostuvieron que las bases estuvieron disponibles a través de los mecanismos oficiales y que cualquier interesado pudo acceder a ellas.
En este contexto, la CMIC Tabasco también desmintió información difundida en redes sociales en la que presuntamente felicitaba a Mota-Engil por la adjudicación del contrato, aclarando que dicho posicionamiento nunca fue emitido por los canales oficiales del organismo empresarial.
Por otra parte, el dirigente empresarial reconoció que el sector constructor atraviesa un periodo de baja actividad, al estimar que únicamente entre el 35 y el 40 por ciento de los afiliados mantiene actualmente obras en ejecución. Ante este panorama, expresó la expectativa de que en los próximos meses se incrementen los proyectos de mediana y pequeña escala impulsados por el gobierno estatal.
La situación refleja un desafío recurrente en los proyectos de infraestructura pública de gran magnitud: equilibrar las exigencias técnicas y financieras necesarias para ejecutar obras complejas con la participación de empresas locales que buscan integrarse a la derrama económica generada por estas inversiones. Para la CMIC, la subcontratación y la colaboración con firmas de mayor tamaño representan una alternativa para evitar que el empresariado regional quede al margen del que ha sido presentado como uno de los proyectos estratégicos más relevantes de la actual administración estatal.

