La Secretaría de Educación de Tabasco (SETAB) confirmó que trabaja en un esquema gradual para limitar el uso de teléfonos celulares en escuelas de educación básica y media superior, con la meta de tener reglas definidas para septiembre. SETAB consulta a maestros y padres antes de regular el uso de celulares, afirmando que la medida no llegará por decreto: primero pasará por encuestas a maestros, directivos y, en las próximas semanas, a madres y padres de familia.
Consultar antes que prohibir
A diferencia de otras entidades que han optado por vetos inmediatos, Tabasco eligió un camino distinto: escuchar primero a la comunidad escolar. La secretaria de Educación, Patricia Iparrea Sánchez, explicó que la dependencia ya aplicó un primer sondeo a docentes y directores durante una sesión del Consejo Técnico Escolar, y que el siguiente paso será una encuesta digital dirigida a las familias al inicio del próximo ciclo escolar. Con esas respuestas en mano, la funcionaria estimó que la propuesta final podría quedar lista en septiembre.
Según se ha reportado, la iniciativa no nació de manera espontánea: tuvo su origen en foros organizados por el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), en los que participaron estudiantes y que después derivaron en un análisis conjunto con autoridades de derechos humanos y del sector educativo.
El debate sobre celulares y pantallas en las escuelas tabasqueñas no es nuevo. Desde finales de mayo, el gobierno estatal —a través del Sistema DIF Tabasco y en coordinación con la SETAB— ya delineaba un marco legal y operativo para regular el uso de celulares, tabletas y pantallas en los planteles. El director del DIF estatal, Víctor de Dios Gómez, adelantó entonces que existía un primer borrador de propuesta en revisión, con miras a convertirse primero en un acuerdo administrativo para el próximo ciclo escolar y, más adelante, en una iniciativa de ley.
SETAB consulta a maestros y padres antes de regular el uso de celulares, respaldo del gobernador
El gobernador Javier May Rodríguez se sumó públicamente al planteamiento y llamó a coordinar la medida con madres y padres de familia para garantizar que sea viable en la práctica. El mandatario estatal también anticipó campañas de sensibilización y un proceso de armonización normativa que acompañe la eventual regulación, en lugar de imponerla de forma aislada.
El gobernador Javier May se expresa por restringir el uso de celulares previa consulta con maestros y padres de familia pic.twitter.com/RHlJAUrZG3
— En Cambio Diario Tabasco (@encambiotabasco) July 23, 2026
Qué dispositivos entrarían y cuáles quedarían fuera
Uno de los puntos que la SETAB ha buscado precisar es el alcance real de la medida. La restricción se enfocaría en los teléfonos celulares de uso personal, mientras que las tabletas entregadas dentro del programa estatal de Inclusión Digital seguirían operando con normalidad, dado su uso pedagógico dentro del aula.
Para los casos en que un estudiante deba llevar celular por alguna necesidad particular —por ejemplo, para comunicarse con sus padres a la entrada o salida—, la dependencia analiza un mecanismo de resguardo temporal durante la jornada escolar, de forma que el dispositivo esté disponible de nuevo al término de las clases.
Las razones detrás de la propuesta
La autoridad educativa sostiene que la medida responde a un problema concreto de convivencia y distracción dentro del salón de clases. Iparrea Sánchez señaló que, en el sondeo aplicado a docentes y directivos, la percepción generalizada fue que el celular rara vez se usa como herramienta de aprendizaje y, en cambio, se asocia con grabaciones de bromas entre compañeros o con la participación en retos virales dentro de los planteles.
Ese diagnóstico se suma a un argumento más amplio que el propio gobierno estatal ha usado en otros momentos: la necesidad de proteger la convivencia escolar, la salud mental de los estudiantes y su rendimiento académico frente a un uso cada vez más intensivo de pantallas entre la niñez y la adolescencia.
El debate llega al Congreso y a los padres de familia
La discusión ya trascendió el ámbito administrativo. En el Congreso local, distintas voces han planteado que la regulación podría transformarse en ley estatal, lo que le daría un carácter permanente más allá de un simple acuerdo interno de la SETAB. Paralelamente, sectores de madres y padres de familia han mostrado respaldo a la idea y han propuesto incluso modelos de resguardo de dispositivos al ingreso y la salida de los estudiantes, similares a los que ya operan en otros sistemas educativos.
El calendario que maneja la SETAB apunta a que la fase de consulta con las familias se realice en las primeras semanas del ciclo escolar, para tener resultados y una propuesta afinada hacia septiembre. Hasta entonces, Tabasco se mantiene en una etapa de diseño abierto: una regulación que, de concretarse, buscará sustentarse en la opinión de quienes conviven día a día con la medida —maestros, directivos y familias— antes que en una imposición unilateral.

